Este artículo trata sobre la Banda de CC y TT de la Semana Santa de Cazorla y sobre algunas de mis vivencias durante los 13 años en los formé parte de ella, los diez últimos como director. Años de ilusión y esfuerzo en los que me inicié en el bello arte de la música.

Nos situamos en 1953, cuando a la edad de 8 años entré a formar parte de la Banda de CC y TT, por entonces dirigida por Francisco Bayona. El instrumento con el que comencé a instruirme fue la corneta. En 1956, Francisco decidió terminar su etapa como director de la Banda, por lo que había que buscar una nueva persona que si hiciera cargo de ella.

Fueron los veteranos de la Banda los que me propusieron como director; a ellos no les importó mi corta edad de 11 años, sino que confiaron en mi forma de entender la música y sobre todo por la ilusión mostrada de seguir aprendiendo y perfeccionando este arte. Ellos fueron mi ayuda, ya sea colaborando en la búsqueda y formación de los nuevos integrantes, ya sea arropándome en los momentos que necesité.

Al igual que en el periodo anterior, la Banda de CC y TT era de titularidad municipal, así que el mantenimiento y compra de nuevos instrumentos era sufragado por el Ayuntamiento. Si bien, éramos nosotros los que teníamos que hacernos cargo de realizar esas compras, así recuerdo la vez en la que Mariano Rodríguez, por entonces Secretario del Ayuntamiento, me mandó a Jaén a comprar parches y demás material para arreglar los instrumentos. Para ello puso a mi disposición el ajustado presupuesto de 100 pesetas, que tendrían que servirme para aparte de comprar el material, para ir y volver de Jaén, así como para comer en el bar que considerara oportuno.

Respecto al funcionamiento de la Banda, dos meses antes del inicio de la Semana Santa, comenzábamos los ensayos en el patio del Ayuntamiento, de tal forma que fuéramos perfeccionando y ampliando nuestro sencillo repertorio. Nuestro instrumental se componía de cornetas sencillas, una de llave que es la que comencé a utilizar a partir de entonces, tambores y bombo. Respecto al número integrántes fuimos aproximadamente 30 personas las que participamos en la Banda durante esta década.

Al llegar la Semana Santa, era la Agrupación de Cofradías, presidida entonces por Juan Antonio Tíscar Trillo, las que nos pagaba pequeño sueldo por participar en todos los desfiles procesionales. Junto a ello había que sumar la gratificación de 100 pesetas que cada una de las Cofradías nos daba por acompañar a sus Imágenes.

Durante el desfile procesional la responsabilidad era máxima, al igual que los nervios por el resultado de la actuación, si bien como he dicho antes, siempre me vi arropado por los míos, como por ejemplo, Arcadio Sánchez, por entonces jefe de la centuria romana, que no dudaba en defenderme en cualquier oportunidad que se le presentara. En general las actuaciones se desarrollaron con toda normalidad y con 'éxito de crítica y público'.

Finalizada la Semana Santa y con el deber cumplido, depositábamos los instrumentos y túnicas en un almacén dentro del Ayuntamiento, de tal forma que esperarían en las estanterías hasta el siguiente año. Así fue hasta el año 1966, ya que provocado por la extinción de desfiles procesionales de Semana Santa, se puso fin a la Banda de Cornetas y Tambores.

Pasaron los años y no fue hasta el año 1983, cuando decidí que Cazorla tendría que recuperar su Banda de CC y TT, así que se inició un nuevo proyecto, la Banda de CC y TT de la Cofradía del Señor del Consuelo... Pero eso, ya es otra historia.

Texto: Ángel Peña.




En el banda_dos

Desplazar hacia abajo
© Copyright 2008-2009 FJGG Internet S.L.U