Francisco Julio Pajares, nació en Ronda (Málaga) en la década de los años 20. En su juventud ingresó en la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad de Ronda, es entonces cuando aprende las distintas técnicas de tallado, dorado y restauración que le permiten conseguir sus primeros encargos en esa ciudad.

Después de la Guerra Civil contrae matrimonio, teniendo como fruto de ello una niña.
Es esos años, finales de la década de los 40, comienza en Cazorla el arreglo y adecentamiento de los distintos Templos, que habían quedado dañados y vacios después de los años de guerra. Era por lo tanto necesario un ingente grupo de mano de obra, que en su mayoría, entre albañiles y carpinteros, estaba compuesta por gentes de Cazorla. Fue entonces, cuando llegaron a oidos de Julio Pajares, las necesidades que había en nuestra Ciudad de un maestro tallista. Sin más, contactó con gente de la localidad y viendo el ingente volumen de trabajo que se llevaría a cabo decidió transladarse, en solitario, a Cazorla y abrir un pequeño taller.

Fué a principios de la década de los 50 cuando llegó a nuestra Ciudad ocupando como taller una cochera vacía que se encontraba al lado de los edificios de Patrimonio Forestal, en el camino de la Sierra.
Comenzarón entonces los encargos y debido al volumen de ellos, hubo de buscar un local mayor y lo encontró en el Camino de la Hoz, es en estos momentos (1952) cuando participa en la construcción del retablo, de líneas neoclásicas, del Cristo de la Buena Muerte que se encontraba en una de las capillas de la Iglesia de San José. Ese mismo año realiza en la Iglesia del Carmen otro retablo, este de estilo barroco, para Santa Cecilia. Otra obra de ese año es el trono procesional del Cristo de la Buena Muerte de estilo barrico que Julio se encargó de tallar y dorar.

En años posteriores talla y dora el trono procesional del Misterio de la Flagelación (1954), de estilo plateresco. Tambien colabora con su maestría en el tallado y dorado del nuevo retablo que se estaba construyendo para el Stmo. Cristo del Consuelo situado en la Iglesia de San Francisco. También en ese Templo y en ese año de 1954 elabora el retablo de estilo churrigueresco de la Virgen de la Paz.

Gracias a la gran cantidad de trabajos que estaba realizando en la Localidad (y Comarca) y a la estabilidad económica que estos le proporcionaron, adquiró un casa en la barriada de "Las Protegidas" por lo que su mujer e hija vinieron a vivir a Cazorla.
Transladó, a un local cerca de su casa, el taller que hasta entonces tenía en el Camino de la Hoz.

Fue en este taller donde mayor tiempo estuvo, realizando en el, sus principales obras. También fue el lugar donde jóvenes cazorleños aprendieron el arte del tallado de la madera. Discípulos que en años posteriores y gracias a su trabajo, también aumentaron el patrimonio artístico de nuestra Ciudad. Durante esta época se relizaron grandes obras cuyos destinatarios aparte de las Cofradías locales, fueron el Ayuntamiento de Cazorla y gentes particulares de nuestro Pueblo y Comarca.

En este lugar, a finales de la década de los 50, fue donde se realizó, por encargo de la Cofradía de la Oración del Huerto, la Imagen de Nuestra Señora de la Esperanza. Para el tallado de la Virgen participaron los aprendices que tenía por esos entonces el maestro rondeño. Sin embargo la creación de la Imagen coincidió con la decadencia que tuvo nuestra Semana Santa hasta su total desaparición a mediados de los años 60. Es por ello, por lo que la Imagen no llegó a realizar Estación de Penitencia hasta el año 1990 una vez restablecida la Semana Santa en Cazorla.

Francisco Julio Pajares y su familia continuaron en nuestra Ciudad hasta mediados de los años 60, cuando se transladaron a Jaén, donde realizó diversas obras para el Obispado de la Ciudad del Santo Reino.
A partir de ese momento, no disponemos de información precisa sobre su obra y vida, por lo que pedimos al audaz lector de estas lineas que si dispone de alguna informacion sobre el Maestro Julio le agradeceríamos su colaboración.

Francisco Julio Pajares, fue un maestro tallista que dejó en nuestra Localildad grandes muestras de su arte tanto religioso como civil. De ellas, solo hemos hecho un pequeña reseña, dejando a posteriores investigaciones un mayor grado de rigor y concrección.

Fuente: P. Soto.
WEB: www.semanasantadecazorla.es





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