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Nos
reunimos con Juan Carlos Galera y Consuelo Romero en el comercio del
primero. Ambos son capataces de los pasos de la Oración en
el Huerto y del Cristo de la Buena Muerte y que son junto a Juan
Antonio Guirado, capataz del paso de la Flagelación, quienes
guían los tres pasos de ruedas que hay en nuestro pueblo.
Entrevistador
(E): Buenos días para ambos y gracias por permitirnos
realizar esta entrevista.
Juan Carlos y Consuelo (JCC): No hay de que, además esto es
una buena ocasión de que se conozca la otra forma de llevar
los tronos que hay en Cazorla. Si bien, antes de empezar nos
gustaría que esta entrevista también estuviera a
nombre de Juan Antonio ya que en estos momentos no puede estar
aquí por encontrase trabajando, pero es parte de nuestro
equipo.
E:
Comenzamos entonces, ¿desde cuando sois capataces de estos
pasos?
Juan Carlos: Por mi parte comencé con esta tarea al
iniciarse de nuevo las procesiones de Semana Santa en Cazorla,
allá por el año 1988.
Consuelo: Yo empecé un poco más tarde, justo el
año de la primera entrada de Dimas Alvarado como Hermano
Mayor.
E:
¿Y porqué los pasos de la Oración en
el Huerto y del Cristo de la Buena Muerte?
JCC: Pues fue muy sencillo. Simplemente se tenía que buscar
capataces para estos tronos y nos tocó, sin embargo hemos de
reconocerte que para ambos el Cristo de la Buena Muerte es nuestra
debilidad y representa algo muy especial.
E: ¿Y como fueron esos debut?
Consuelo: Pues muy bien, recuerdo que en esos momentos me encontraba
organizando las filas de penitentes y me cogió Juan Carlos
del brazo y me dijo ‘Tu te vienes conmigo de
capataz’ y así empezó mi
‘carrera’.
Juan Carlos: El mío creo que fue bueno y no te creas que
estaba muy seguro del resultado final. Ese año 1988 fui el
primer capataz del Ntro. Padre Jesús Nazareno y
fíjate lo bien que lo hice que por la noche no
salí como tal...(risas).
E: Los tronos que dirigís son a
ruedas, ¿qué funciones desarrolla un capataz?
JCC: Pues ser los ojos de la gente que se encuentra debajo del trono ya
que ellos apenas pueden divisar la parte del suelo que pisan,
además de insuflarles ánimos porque el esfuerzo
que realizan es muy grande. Aparte de ello, el proceso de
dirección es similar al de resto de capataces, es decir, que
el trono ande recto, sortear la estrechura de las calles y por supuesto
evitar los bellos cables que jalonan nuestro pueblo.
E: Seguro que tienen alguna buena
anécdota.
JCC: ¿Alguna?...(risas); te contaremos la más
dura. Un año, a la hora de la salida de la
Oración en el Huerto nos encontramos que, debido a
diferentes motivos, había poca gente para ir empujando el
trono. Así que uno de nosotros tenía que meterse
bajo el trono y le tocó a Consuelo, no por sorteo sino
porque es el más rápido. Sin embargo Consuelo no
llevaba el calzado adecuado para esos menesteres y junto al peso el
trono propició algunos momentos de tensión y
posteriores risas (a toro pasado) en la bajada de la cuesta a la Tejera.
E:
Situémonos ahora en la actualidad, ¿qué les parece
la evolución que está siguiendo la Semana Santa en
Cazorla?
JCC: Bueno, esto se podía ver desde diferentes ángulos.
El primero es que al principio la gente colaboraba más
acompañándonos como penitentes. También al
comienzo teníamos mucho más trabajo ya que
teníamos unos pocos tronos y con ellos teníamos que sacar
todas las Imágenes, cosa que ahora tenemos resulta. Por
último hay que reseñar los cambios que ha habido con la
apariciones de los nuevos grupos parroquiales que aunque en algunos
casos nos han descargado de trabajo también han traído
poco de descoordinación a nuestra Semana Santa debido a que no
hay una única voz que los dirija y los coordine a todos.
E: Finalmente, un deseo para la próxima Semana Santa.
JCC: Principalmente que todo salga bien, es decir, que todos
colaboremos con nuestra Semana Santa en la medida de nuestras
posibilidades y que el tiempo nos lo permita.
Texto: Cofradía de la Pasión.
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